30 dic. 2010

Adiós a CNN+


El periodismo ha muerto un poco más. Y no sólo por el fallecimiento de Luis Mariñas, ese periodista de rostro familiar pero nombre tantas veces olvidado, sino por la desaparición de CNN+. Este canal continuo de noticias es la última víctima de la compra de Cuatro por parte de Telecinco, y una muestra más de la pérdida de rumbo de Prisa, el otrora gran grupo español de la comunicación (que sigue siendo grande, pero español ya no tanto).

La señal, hasta hace un par de días ocupada por CNN+ y propiedad de Prisa y Turner (dueña de la CNN original) se ha convertido ahora en un canal Gran Hermano 24 horas. Curiosa metáfora. De una información plural, con corresponsales en buena parte del mundo, con grandes profesionales y con un aspecto innovador y serio que enriquecía la imagen de Prisa, hemos pasado a un programa que ahonda en los instintos más básicos del ser humano. Como se suele decir, hay sitio para todo (no es cuestión de prohibir GH, ni ningún otro formato); el problema es que al final no quedará sitio para la información de verdad.

CNN+ no es la única víctima de la mal llamada fusión de Telecinco y Cuatro (pez grande se come al pequeño). Por el camino se quedan profesionales (periodistas o no) como Concha García-Campoy (cuyo hueco en las mañanas de Cuatro pasará a ocuparlo Marta Fernández, aunque la Campoy ya ha encontrado un hueco en Informativos Telecinco), Iñaki Gabilondo (que desde que abandonara la SER no parece acabar de levantar cabeza), Javier Ruiz (presentador de Noticias Cuatro 1, cuyo estilo cercano y ameno pasará a ocuparlo el robótico Hilario Pino), Raquel Sánchez-Silva (presentadora de Pekín Express, programa que seguramente acabará en manos del desgastado Jesús Vázquez) o Paula Vázquez (cuya final de Fama Revolution han adelantado para dar entrada a una de las nuevas joyas de Telecinco, la exchica Wyoming Tania Llasera).

Con el cierre de CNN+ perdemos todos: los primeros, los cerca de dos centenares de profesionales que trabajaban en ella (aunque muchos siguen teniendo su trabajo en Noticias Cuatro, con la que compartía redacción central), que se quedan sin trabajo y que ya han mostrado su malestar frente a Prisa, por su pasividad en el asunto. Y segundo, los ciudadanos. El propio presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha afirmado esta mañana que se siente “triste” por el cierre de CNN+. Llega tarde. Evidentemente, las decisiones que toman las empresas no son responsabilidad ni consecuencia de los gobiernos. Pero sí lo es la facilidad que el gobierno socialista ha ido dando a las empresas mediáticas para fusionarse, crecer y ganar dinero por encima de la información. Cabe recordar que fue su gobierno el que permitió, gracias al decreto de medidas urgentes para el impulso de la TDT, y por presión de los grandes grupos, la fusión de las televisiones. Siempre que no superaran el 27% de audiencia como resultado de esa fusión, dos o más cadenas podían pasar a pertenecer a las mismas manos. Y en el panorama televisivo actual, tan fragmentado, llegar al 27% de share es bastante difícil para una sola emisora. Así que las facilidades para acumular cadenas de televisión en una sola compañía son cada vez mayores. Quién sabe si Berlusconi, quien ya posee las tres mayores cadenas italianas, no tiene entre sus megalómanos planes hacerse con las grandes cadenas privadas españolas.

Con el cierre de CNN+ el cerco sobre la información se va haciendo cada vez más evidente. No interesa que los ciudadanos estemos informados y podamos opinar con algo más de solidez. Sólo interesa que la gran masa consuma, se distraiga, olvide los auténticos problemas y, en definitiva, mantenga las cosas como están.

21 dic. 2010

Irán censura a dos cineastas opositores


Hay ciertas cosas que nos hacen ver bueno lo que considerábamos malo. Durante estos días el Congreso estudia aprobar o no la llamada "Ley Sinde", la propuesta de la ministra Ángeles González-Sinde (guionista de Mentiras y Gordas, extraordinario film -ironía-) que permitiría al gobierno, amparado en el poder judicial, cerrar las páginas de Internet que atenten contra la propiedad intelectual. Es evidente la necesidad de proteger la propiedad intelectual de toda obra; pero su medida, cuanto menos, es intervencionista y de censura.

Pero toda esta polémica y lo que supondría un recorte de libertades parecen nimias si lo comparamos con acciones realmente represoras, como la que se está viviendo en Irán (ese país plural y demócrata, amablemente gobernado por los ayatolás -ironía-). Los idólatras de Hugo Chávez, Ahmadineyad, Fidel Castro o el mítico genocida Che Guevara entenderán las medidas restrictivas del regimen iraní, pero yo, no.

Esta vez le ha tocado al cine: como hoy publican los medios, el ganador del León de Oro del Festival de Venecia en 2000 (El Círculo), Jafar Panahi, ha sido condenado a seis años de prisión y se le prohíbe hacer cine, escribir guiones o viajar al extranjero en los próximos veinte años. Ahí es nada. Al realizador, de cincuenta años, se le acusa de conspiración y propaganda contra el gobierno de Irán. Meses atrás, ya había sido detenido por la justicia (¿?) iraní acusado de preparar una película sobre el movimiento opositor verde, y arrestado durante 80 días, en los cuales hubo lugar para una huelga de hambre y amenazas a su familia."Juzgarme es juzgar al conjunto del cine comprometido, social y humanitario iraní; el cine que tiene la intención de situarse por encima del bien y del mal, el cine que no juzga y que no se pone al servicio del poder y del dinero, sino que hace lo posible para dar una imagen realista de la sociedad", ha explicado Panahi al diario francés Le Monde.

La justicia iraní también ha condenado, con la misma sentencia y los mismos cargos, al joven realizador Mohammad Rasoulof. Ambos pertenecen a la nueva ola de cineastas iraníes, que no lo tienen precisamente fácil en un país donde la represión está a la orden del día (ya se pudo comprobar hace dos años, con el casi seguro amaño de las elecciones y las revueltas populares).

El cine francés ya se ha movilizado frente a este atropello de las libertades y de la cultura y ha habilitado una web donde cualquier persona puede mostrar su apoyo a los cineastas. No sé qué clase de validez legal tiene, pero al menos demuestra el rechazo hacia este tipo de medidas dictatoriales que tanto gustan a Ahmadineyad y a su amiguito Chávez.

17 dic. 2010

Larry King se despide de la TV

Sinceramente, no conozco mucho la trayectoria de Larry King, pero es uno de esos nombres que a todos los que nos interesa un poco la televisión y los medios de comunicación nos suena a famoso periodista norteamericano, como Oprah Winfrey, David Letterman o Jay Leno. Anoche se despedía de su programa tras... ¡25 años! Creo que en España no tenemos ningún periodista que haya estado tantos años al frente de un mismo espacio (a excepción de "Informe Semanal", cuyos presentadores cambian cada cierto tiempo). Así que si ha durado tal cantidad de años, será porque es bueno. Por eso y, claro está, por la calidad y cantidad de los invitados que han pasado por su programa en directo; como bien dicen las reseñas y artículos publicados hoy, ningún gran político, millonario, personaje del espectáculo o personalidad relevante que se precie ha dejado de pasar por él. Aquí dejo el último programa de este hombre, uno de esos pocos que parece mantener el prestigio del periodismo televisivo (pese a su escasa audiencia, de menos de un millón de espectadores en un país tan grande como EEUU). Uno de esos que, al verlo, nos hacen pensar "¡quiero ser como él!"

16 dic. 2010

"Supercasas" en plena crisis


Sé que es un tema trillado, sobre el que ya se ha escrito y comentado mucho. Pero no puede dejar de sorprenderme. En plena crisis, con 4 millones de parados, un alto porcentaje de mileuristas (y otros que no llegan ni a serlo), miles de personas embargadas y otras tantas que no pueden ni acceder a una hipoteca, las cadenas de televisión se encargan de restregarnos el lujo en nuestras caras. Casi todos los canales han emitido algún programa sobre casas de lujo, yates, viajes o, simplemente, "beautiful people" viviendo su vida a tope. Algunos "Repor" o "Comando Actualidad" de TVE se han centrado en estos temas (aunque, muchas veces, contrastando el lujo de unos y la miseria de otros); en Cuatro, hemos podido ver algún "Callejeros" dedicado al lujo (aunque la mayoría se centraba en escandalosos barrios marginales), un "21 días siendo rica" y un frustado "Casadas con Hollywood". En el espacio "3D" de Antena 3, frecuentemente nos muestran casas de lujo; e incluso Canal Sur se ha atrevido a enseñarnos exquisitas joyerías marbellíes o cámaras acorazadas repletas de diamantes en Córdoba en su programa "75 Minutos". Pero si hay una cadena que se lleva la palma en esto de poner "los dientes largos" es La Sexta. Curiosamente, ese canal que se muestra abiertamente de izquierdas (no hay nada malo en ello, teniendo ese horrible ejemplo de Intereconomía en el lado opuesto) es quien más se deleita con el lujo ajeno. Por un lado nos piden que no pongamos la cruz en la casilla de la opulenta Iglesia en la declaración de la renta; nos recuerdan los altos sueldos de líderes del PP como Cospedal; o demonizan a los controladores por sus elevadas pagas y constantes exigencias. Pero mientras, nos recuerdan que otra gente, unos pocos, viven a todo gas sin mirar las facturas.

El "programa de ricos" de La Sexta con menos dosis de opulencia es, quizás, "Quién vive ahí". Lo importante de este espacio no es tanto el lujo oriental de sus casas, sino la personalidad y originalidad de las casas y sus dueños. La gracia reside en cómo una persona o familia ha creado su propio nido, desde castillos medievales hasta apartamentos de 30 metros cuadrados. Diferentes son "Mujeres Ricas" y el reciente "Supercasas". En el primero, un puñado de odiosas mujeres nos muestran lo estresante que es la vida de rica: comprar un Miró en una galería sin importarle el precio; organizar un festín con los amigos; ir a la esteticista; comprar una nueva casa, etc. Y todas se caracterizan por lo mismo: por estar casadas con un hombre rico (banquero, constructor, futbolista) y vivir del cuento (menos una de ellas, dueña de una discoteca en Marbella, que sí parece haberse ganado su fortuna honradamente). Especialmente odiosa es, por lo poco que he visto, una tal Mariana Nannis, engendro del cirujano, a quien Marbella le parecía vulgar y quien no soportaba el trato recibido en el Ritz de París, entre otras perlas.

Y en esa línea sigue lo último de La Sexta: "Supercasas". En él, famosos y ricos como Fernando Hierro, Gonzalo Miró (conocido por sus trabajos en... o por dirigir la película hummm...) o Carlos Sáinz nos muestran sus impersonales y lujosas mansiones diseñadas por el arquitecto Joaquín Torres, quien tendrá mucha mano delineando pero que vocalizar, vocaliza poquito. Habitaciones de 250 metros cuadrados, pasillos inútiles donde bien podría vivir una familia entera, salas de cine y discotecas privadas, piscinas casi olímpicas... vamos, lo que todos tenemos en casa.

¿Se ha olvidado La Sexta de la crisis? En sus numerosos programas de humor (mi apreciado Sé Lo Que Hicísteis, Buenafuente, El Intermedio, Salvados) no se han atrevido a bromear o criticar (como sí hace con la derecha o con la Iglesia) el papel del gobierno al frente de la crisis, el recorte en pensiones y gasto social, o la privatización de hasta ahora empresas públicas. Desvía la atención pero, además, lo hace con espacios capaces de herir la sensibilidad de la mayoría (aunque, en un extraño comportamiento humano, a la vez que critican a esas mujeres ricas o al pomposo arquitecto, no apartan la vista de la pantalla). Si a mí me molesta ver ese lujo, teniendo afortunadamente una casa donde vivir, no quiero ni imaginarme cómo se sentirán los embargados por los bancos. Aunque claro, si no tienen casa, seguramente tampoco no tendrán tele.

14 dic. 2010

En menos de tres años... 3.500 periodistas a la calle


Que muchos albañiles se quedaron sin trabajo tras el estallido de la burbuja inmobiliaria, lo sabe todo el mundo. Que el sector del periodismo está proporcionalmente igual o peor, no tanto. Será que a los medios de comunicación no les interesa demasiado "alardear" de sus reajustes de plantillas (y cuando lo hacen abusan de eufemismos como "optimizar", "sanear", "multiplataforma" o "multimedia"), aunque prácticamente todas las grandes empresas lo hayan hecho desde que empezó la crisis. Los datos que publica hoy Europa Press, haciéndose eco del Informe Anual de la Profesión Periodística 2010, editado por la Asociación de la Prensa de Madrid, son demoledores: desde que empezara la crisis, allá por 2007-2008, 3.588 periodistas han perdido su empleo, un 25% de los periodistas españoles. En otras palabras, 1 de cada 4 periodistas ha perdido su empleo.

"La epidemia que está pasando la profesión no tiene precedentes en ningún sentido" ha dicho el presidente de la APM, Fernando González Urbaneja; aunque, seguramente, lo dice desde un sillón de piel, un despacho o sala de prensa con calefacción, antes o después de un copioso almuerzo-coloquio ("¡cuando se come no se habla!"), de un viaje institucional a Hong Kong (nunca he sabido muy bien para qué sirven tantas reuniones y congresos) o de una clase magistral en algún máster de 20.000 euros al que sólo llegan los borjamaris y las marivalles de turno (a las que tito Edelmiro pronto colocará en la radio o periódico que dirige).

En lo que Urbaneja tiene más razón que un santo es en el abismal desajuste entre el mercado (o fábricas industriales) universitario y el mercado laboral. Según indica, en España hay 72.292 titulados, cuando sólo hay puestos de trabajo para unos 30.000. ¿Y qué hacemos los 42.000 restantes? Supongo que este fenómeno no es exclusivo del Periodismo. El propio ministro de Educación, Ángel Gabilondo (cuyo hermanísimo pronto pasará a ser un periodista parado más), ya dijo en su día que sólo en la provincia de Madrid había más abogados que en todo el Reino Unido. ¿Qué pasa con las Universidades? ¿Están tan ciegos los gobiernos, los rectores o quién rija las Universidades que no se dan cuenta de esta saturación? Y encima, por si fuera poco, nos dicen que,en tiempos de crisis, lo mejor es seguir estudiando. ¿Para qué?

Ahora que al gobierno le ha dado por recortar (primero, a los funcionarios, a los que tienen bien agarraditos; para seguir por las ayudas a parados, pensiones y todo gasto social), bien podría hacer una reforma en la Universidad. Igual que se critica la duplicidad de gobiernos (autonómico, central, local, provincial, etc.), se debería restringir la aparición de tantas universidades, a cada cual con peor nivel.
No se trata de ser elitistas al más puro estilo EEUU, pero sí de dar una mayor especialización y calidad a los estudios. Si cada universidad se especializa en un sector, la selección de estudiantes será más rigurosa, los docentes y materias de más calidad y, en definitiva, habrá menos pero mejores centros y futuros profesionales (en el 2011 se prevé que se titulen 3.000 periodistas más).
Sólo en Madrid, la carrera de Periodismo se oferta en la Complutense, en la Rey Juan Carlos, en la Carlos III, en la Antonio de Nebrija, en la Europea, en la Camilo José Cela y en otras instituciones menos conocidas (como una tal Universidad Tecnología y Empresa). En Barcelona, por su parte, se imparten grados de Periodismo en la Universitat Autònoma, en la Pompeu Fabra, en la Ramón Llull y en otros centros; en Sevilla, tanto la Universidad Hispalense como CEADE. Y así una larga lista a la que se suman las universidades virtuales, como la Universitat Oberta de Catalunya (grado en Comunicación), la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA) o la UNIR (Universidad Internacional de La Rioja). En total, 37 centros que ofrecen esta carrera. Como churros, vamos. Quizás sea porque a los medios les interesen más los estudiantes que los titulados; básicamente, porque gracias a los convenios de prácticas con las universidades, consiguen trabajadores por amor al arte (y nunca mejor dicho).

El informe de la APM también destaca que el intrusismo profesional se ha convertido en la primera preocupación de los periodistas, por encima del paro, la baja remuneración,la inestabilidad laboral, la incompatibilidad profesional con la vida familiar, la escasa organización profesional y la escasa rotación y promoción de plantillas. Respecto al intrusismo, siempre he pensado lo mismo: mucha gente cree que los "intrusos" son gente como Belén Esteban o Kiko Hernández. Está claro que da asco ver cómo esa gente cobra en un mes lo que un periodista de verdad en un año, pero ellos no son el problema. En definitiva, son un puñado de "afortunados" que hacen mucho ruido. El auténtico problema son los no-periodistas que, gracias a un contacto, un vínculo familiar o su labia han conseguido ocupar un hueco que no se merecían. La Constitución y su defensa de la Libertad de Información o "nosequé" impide la ya que va en contra de la libertad de cualquier ciudadano a expresarse en un medio de comunicación social. Así que, cualquiera que tenga cabeza, manos y enchufe (y no me refiero al del portátil), puede hacerlo. ¿Qué pensarían los profesores de institutos públicos si sus puestos se los dieran a otros sin necesidad de oposiciones, simplemente a personas capaces de aprenderse el libro de texto de Anaya y recitárselo a sus alumnos? ¿O qué dirían los abogados si un hombre docto en leyes y autodidacta ejerciera de jurista en un juicio?

Pero... ¡sshhhh! No interesa que se sepa ésto. Siempre será mejor que el público encienda su tele, disfrute con el glamour de sus presentadores y que sepa que tal o cual cadena sigue siendo líder de audiencia los martes; o que abra el periódico y descubra que la edición digital de tal o cual periódico supera los 20 millones; o que escuche la radio y le recuerden cuántos premios ganó su locutor.

23 nov. 2010

¿Somos la generación perdida?

Acabo de leer un artículo de opinión en La Vanguardia, firmado por Miquel Molina y titulado "Finite incantatem", en el que utiliza la última película de Harry Potter para ponerla en paralelo con la juventud actual, a la que tantas veces se la ha llamado "generación perdida". No profundiza demasiado en el asunto, pero sí sirve para que uno mismo reflexione sobre lo que se suele escuchar en boca de otros: la desconfianza en las nuevas generaciones; las que no hemos vivido ni la Transición, ni la dictadura, ni mayo del 68. Nuestro país -y el mundo entero, diría yo- no atraviesa su mejor momento; y algunas personas -esas que te miran con desprecio porque vas sentado en el autobús y tienes menos de 60 años, o los que creen que su generación estuvo exenta de alcohol, vicios y rebeldía- siguen creyendo que la culpa de todo esto la tenemos los jóvenes. ¿Cuántas veces habré escuchado eso de "como los jóvenes de hoy tengan que pagarnos nuestra jubilación, mal vamos" o "¿Estos son los que van a levantar al país?"? Lo que hace falta es confianza; por algo somos la generación (o las generaciones, pues creo que en este grupo se engloba a los que tienen hasta 40 primaveras) más preparada y con más proyección. Pero para ello, como dice Molina, tienen que empujarnos y dejar valernos por nosotros mismos. Ni estudios para subrayar la decadencia del sistema educativo, ni etiquetas (como esa Ni-Ni), ni convertirnos en el falso problema.

Ahí va el artículo, por su alguien quiere leerlo:

Es habitual que los críticos consideren cada nueva película de la serie Harry Potter más oscura que la anterior, es decir, desprovista del humor y la despreocupación juvenil de las primeras entregas. Harry Potter y las reliquias de la muerte da un paso más en esa línea. Igual que en el libro de J.K. Rowling, desaparecen aquí los gags habituales y la acción se traslada más allá de las paredes de la escuela Hogwgarts, lejos de la camaradería y la complicidad adolescente. Por el contrario, el trío protagonista, Harry, Hermione y Ron, se enfrenta a retos cada vez más siniestros, con el combate final contra las fuerzas malignas insinuándose en el horizonte. Mientras algunos opinadores añoran la diversión perdida, Rowling y los realizadores que tan bien han captado el alma de sus novelas no hacen sino encaminar a sus héroes h acia el desenlace mismo de la adolescencia, cuando ya resulta imposible armonizar el mundo mágico con el tangible. El paralelismo es obvio. Pero se sugiere también un mensaje subliminal menos evidente: los jóvenes deberían poder gestionar ese desenlace a su manera, sin la tutela paterna y de sus maestros.

En el mundo ideal de Rowling, los padres, o están muertos o son muggles (no magos), así que no tienen derecho a etiquetar como ni-ni a unos vástagos que, cierto es, ni estudian ni trabajan. No hay costosos departamentos de estadística que se dediquen a constatar día tras día la decadencia del sistema educativo. Es más, a diferencia de lo que sucede con nuestros jóvenes presenciales, en la ficción nadie condena alegremente a los pupilos de Hogwarts al fracaso perpetuo sólo por estar sometidos a una educación con inspiración sesentayochista. Ni tampoco hay tertulianos que hablen de los alumnos con desprecio, como los que, al recordar que en el 2009 había en el mundo ocho millones de jóvenes parados más que antes de iniciarse la crisis (un 37% de paro juvenil en España), usan un tono despectivo que parece responsabilizar a los propios afectados del precario sistema económico que les estamos legando.

Al contrario. En el universo ideal de Rowling, un personaje como Hermione puede pronunciar un conjuro y conseguir evadirse de la memoria misma de sus padres. Dice oblidate varita en mano y se borra literalmente su rostro de todas las fotos familiares, como si nunca hubiera estado allí. Por eso a Hermione nadie la condenará a sentirse parte de una generación perdida, esa sentencia que de manera irresponsable dictamos a los jóvenes de hoy, sin valorar hasta qué punto saberse unos parias a ojos de los adultos puede empujarles a la automarginación y el nihilismo. Pero si alguno lee estas líneas –antes de que acabe la serie y la prodigiosa maga diga por última vez el conjuro finite incantatem– verá que no está todo perdido. Generación perdida es la etiqueta que asignó la escritora Gertrude Stein a una pandilla de norteamericanos desarraigados que deambulaban por la primera posguerra y que han pasado a la historia con los nombres de Hemingway, Eliot, Pound o Scott Fitzgerald.

21 nov. 2010

Crítica: Harry Potter y las Reliquias de la Muerte Parte 1


Pediré a los escasos lectores del blog que me permitan opinar, con toda mi ignorancia y humildad cinematográficas, sobre la nueva película de Harry Potter, saga de la que soy seguidor desde hace casi una década y que mantiene encendido -si es que alguna vez se ha apagado- el frikismo (en su acepción positiva) que todos deberíamos tener, aunque fuese en dosis pequeñas. El viernes pasado, justo el día del estreno, acudí a ver Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, Parte 1. Cabe decir, al contrario de lo que muchos creen, la sala estaba llena de personas entre 20 y 30 años, y no de niños disfrazados de magos como todavía muchos creen. Sería aquella generación que, cuando Harry llegó a las librerías, rondaba ya la adolescencia; o quizá hayan llegado ahora. Lo cierto es que muchos miran por encima del hombro este tipo de literatura, tildándola de ligera e infantil sin antes leerla, cuando posee bastante más profundidad que muchas de esas novelas que los apolillados críticos literarios nos venden como delicias y que -¡sorpresa!- tratan cansinamente de la guerra civil y sus eternos ecos.

A lo que iba, que siempre acabo desvariando: mi humilde crítica cinematográfica de ese producto que sólo en su primer día recaudó más de 60 millones de dólares. Como todas las adaptaciones literarias, el análisis se puede hacer desde la comparación con el libro o desde la consideración como película independiente. Así que intentaré hacerlo de las dos maneras. Si nos atenemos al libro, del que la película cubre aproximadamente la mitad, la cinta de David Yates, producida por la Warner y Heyday, supone un calco casi total. Como siempre, se toma ciertas licencias (bailecitos adolescentes entre los protagonistas, supresión de explicaciones demasiado literarias, etc.), pero se ciñe al libro mucho más que las anteriores entregas. La primera mitad del libro de J.K. Rowling se centra en los tres protagonistas y en lo que podría considerarse un viaje de autoconocimiento (aparte de buscar los Horrocruxes o divisiones del alma del villano Voldemort). Y llevar todo eso a la gran pantalla implicaba una cosa: lentitud (por eso son dos partes). Muchas voces críticas atacan precisamente ese aspecto: los minutos de cinta que ocupan Harry, Ron y Hermione en sus viajes por bosques y paisajes británicos, hablando entre ellos con una acción casi nula. Así es libro. Para ello, el director David Yates parece haber querido sacar el máximo rendimiento a las escenas de verdadero movimiento: la escapada de los 7 Potter, la tensa y siniestra reunión de Voldemort y sus secuaces, la inflitración en el Ministerio o la captura a merced de Bellatrix. La base, pues, es lenta, pero la cubierta acaba por mantenerte al acecho ante cualquier sobresalto.

La película en sí, dejando -en la medida de lo posible- a un lado el libro, demuestra la madurez de la saga y de sus protagonistas, cuyos actores han mejorado -aunque Daniel Radcliffe, Potter, sigue igual de hierático que siempre- y cuyas relaciones ya no son la de tres niños que iban a clases estrambóticas. Aunque la versión doblada al castellano siempre altera la auténtica actuación, Emma Watson sigue por encima de los otros dos y, quizá sea porque me encanta ese personaje, podemos disfrutar de la mejor y más histriónica Helena Bonham Carter como Bellatrix (creo que el bando de los "malos" es más entretenido que el de los "buenos"). La fotografía sigue en la línea de la sexta película: estupenda. Los espectaculares paisajes y escenarios ayudan a ello y le dan algo de luz a una trama bastante oscura. La banda sonora, discreta, acompaña en la eternidad del viaje de los protagonistas, aunque sigo prefiriendo la de la sexta entrega (lo más salvable de esa película, por cierto). El hecho -aunque esto obedezca al libro- de que salgan por una vez del colegio y de la estructura de los otras películas, que cambien de escenarios (desde Londres hasta la campiña británica), que el peligro aceche durante toda la historia (y no sólo al final, como en las anteriores) y que se dé mayor importancia a los personajes aporta variedad y color a la saga. En definitiva, un peliculón, en la acepción norteamericana de la palabra: espectacular, con acción (aunque algunos se empeñen en negarla), efectos especiales y actuaciones un poco mejor que las anteriores. Vamos, una peli de palomitas sin pretensiones artísticas y, sobre todo, para los asiduos a las aventuras del mago. Por ello, abstenerse críticos eruditos, artistas visionarios o amantes del cine posmoderno: la peli sirve para entretener, reconfortar a los millones de fans y llenar las arcas de dólares, que ya es bastante.
¿Qué opináis?

Una revista de muerte


No sé muy bien cómo, pero anoche llegué a un descubrimiento curioso: la revista Adiós. No, no es una versión satírica o irónica de la alegre y colorida revista ¡Hola!, esa en la que las famosas de más postín enseñan el millar de cuartos de baño que inundan sus casas. Como su propio nombre deja intuir, es la revista del adiós, del adiós a la vida. Tétrico, pero original. Existen revistas de todo tipo y, ¿por qué no una revista sobre la muerte? Lo "gracioso" es que no se trata de la publicación de algún grupo de góticos, satánicos, emos o alguna de estas tribus urbanas que le rinden culto al más allá. Es la publicación oficial de la Empresa Mixta de Servicios Funerarios de Madrid, editada desde 1996 por Candela Comunicación. Secciones como "De tumba en tumba", "21 noticias funerarias", "La muerte retratada", "Versos para la muerte", "Diccionario funerario", "Muertos de cine" (obituario de famosos), "Mis queridos cadáveres" o incluso "Tanatocómic" (viñetas sobre... ¡la muerte!) demuestran la naturalidad con la que se toman ese hecho tan natural como la vida misma... la muerte. Todo ello, rodeado de anuncios de ataúdes, de empresas de pompas fúnebres o de hornos crematorios. Es inevitable no descubrirle cierto tono humorístico al asunto, aunque también es cierto que ahuyenta un poco las supersticiones y el lógico pánico que todos tenemos a la muerte.

16 nov. 2010

Crisis en el Sahara Occidental: información, censura y olvido


Razón de Estado. Así justifican desde el gobierno (y, en este caso, poco importa que sea el PSOE, puesto que el PP hizo exactamente lo mismo durante sus legislaturas) la vergonzosa postura de España frente al conflicto entre Marruecos y el Sahara (¿con o sin tilde en la primera "a"?). Una posición clara: un disimulado -pero real- apoyo a Marruecos, motivado por los intereses económicos y políticos del reino alauita (que a veces hacen pensar en que un país democrático y del primer mundo como España tiene miedo a una dictadura corrupta y empobrecida como Marruecos); y una indiferencia gubernamental ante lo que fue y debería seguir siendo una responsabilidad española, como es la necesidad de un referéndum en el Sáhara Occidental. El Estado español -incuido su jefe, el Rey, a quien su excesiva neutralidad parece neutralizarlo totalmente- no ha condenado los ataques de Marruecos al territorio saharaui, ni tampoco ha condenado de forma fehaciente los ataques a los que los periodistas españoles e internacionales se han visto sometidos durante estas semanas. Simplemente, deja pasar el tiempo, esperando que en unos días todo vuelva a la normalidad; esa normalidad caracterizada por un pueblo, el saharaui, olvidado por España -de la que fue provincia hasta que el decadente gobierno de un Franco moribundo regaló su control a Marruecos y Mauritania, pese a las promesas de un referéndum-, menospreciado por Marruecos e ignorado por esa institución inútil y pomposa llamada Naciones Unidas.


Si de algo sirven estos conflictos es para poner en evidencia el papel de cada agente de la sociedad: el Estado, que antepone intereses a derechos humanos; la UE y la ONU, que lideradas por Francia y EEUU respectivamente están claramente posicionadas del lado de Marruecos; y la prensa, que se ha convertido en el único canal capaz de hacer llegar a los mal llamados países democráticos -nosotros- el pre-genocidio de Marruecos en el Sahara. Por una vez, parece que el periodismo ha dejado de ser -al menos parcialmente- el brazo ejecutor del Sistema, para mostrarnos una realidad que puede dañar (o arañar, mejor dicho) los discursos de los países del primer mundo. Ni derechos humanos, ni libertad de información, ni autodeterminación de las antiguas colonias. Sólo interesa el dinero y las alianzas estratégicas. Nada más. Asociaciones de periodistas, como la FIP o UPCC se han atrevido a denunciar un secreto a voces, como es la pasividad de España ante la censura y las agresiones impuestas por Marruecos a los periodistas españoles.


Lo triste de este caso es que los españoles nos hemos olvidado ya de este problema, que pocos asumen como propio. Pese a las imágenes que cada día se difunden a través de la televisión y los diarios, pocos son los que se movilizan en favor de una intervención justa de nuestro país en el Sáhara. La única esperanza radica, pues, en que los periodistas, pese al atropello de sus derechos que Marruecos comete cada día, sigan cumpliendo con su trabajo y su deber, aunque con ello pongan en entredicho al mismísimo Estado.

29 oct. 2010

Halloween Vs. Todos los Santos


Para bien o para mal. Las tradicionales y sobrias celebraciones de Todos los Santos, arraigadas en la cultura española desde hace siglos (incluso milenios), van dando paso -sobre todo en las generaciones más jóvenes- a la cada vez mayor presencia de una fiesta que siempre nos ha sido ajena pero que, poco a poco, se va haciendo nuestra: Halloween. Lo que al principio era una pintoresca celebración norteamericana importada a España a través de las películas (infantiles, adolescentes, sangrientas, terroríficas, románticas y de todo tipo), ha acabado por instalarse en el calendario nacional con plenos derechos. Tiendas de disfraces para la ocasión, fiestas en discotecas y pubs, fiestas para los más pequeños o ciclos cinematográficos dedicados expresamente a esta terrorífica noche dan buena fe de ello. Frente a esto, los más puristas siguen reivindicando la tradición propia: la honra a los difuntos visitándolos en los cementerios, la elaboración de dulces y platos típicos y el resto de rituales patrios de carácter religioso y solemne. ¿Cómo han influido los medios de comunicación en el avance de Halloween frente a Todos los Santos?

En mi recuerdo quedan las tradiciones y celebraciones ligadas a esta festividad, con un papel todavía destacado en Cataluña: en las pastelerías reinan durante estos días los tradicionales "panellets" dulces que, según contaban los profes en el colegio, nacieron como una ofrenda de los vivos a los muertos, que los depositaban en las tumbas de sus difuntos familiares ("¡pero si no se los pueden comer!" decíamos muchos alumnos). Incluso en el cole nos enseñaban cómo hacerlos y para el puente de Todos los Santos todos nos llevábamos a casa una bandejita con nuestra propia muestra de panellets (de piñones, de chocolate, con una cereza, etc.). A ello se suma otra de las tradiciones otoñales: la castañada. También en el cole nos dedicábamos durante estos días a decorar las clases con dibujos de castañas, de asadores de castañas o de "la castanyera", una anciana -parecida a doña Rogelia...- vestida de negro que asa esos frutos sin parar. Además, por supuesto, de los asadores distribuidos por la ciudad -y que también he visto en Sevilla y este año, en mayor cantidad que nunca, en Córdoba-. Otra tradición de estos días, ya en Jaén (o, al menos, en el municipio de Arjona, el de mi familia) es la de los "santos gacheros": supongo que en su origen consistía en llenar de gachas (leche y harina) las puertas de aquellos vecinos que no querían abrir y dar algún obsequio al visitante (en este punto se parece a Halloween), pero al final esa amistosa (y de fácil limpieza) tradición ha derivado en que los críos (y no tan críos...) del pueblo llenen las cerraduras de algo parecido a pegamento blanco o pintura con serrín.

Hoy son muchos -para algunos demasiados- los niños y jóvenes que viven Halloween como su propia fiesta. A decir verdad, y según algunas páginas que he consultado, esta festividad es más antigua que la de Todos los Santos. De origen celta, surgió como celebración del fin de la temporada de cosechas. Según las leyendas, se creía que al finalizar la cosecha, la división entre el mundo de los vivos y de los muertos apenas se discernía. De ahí las máscaras y disfraces: para ahuyentar a los malos espíritus. Era el llamado Samhain. Posteriormente, los romanos unieron esta festividad a su propia celebración de la cosecha, en honor a la diosa Pomona. Y con la cristianización, acabó instituyéndose como festividad de todos los Santos, que pasó del 13 de mayo al 1 de noviembre. Una jornada para la que se celebraba una vigilia solemne: la víspera de Todos los Santos; en inglés, All Hallows Eve, denominación que acabó derivando en Halloween. Una fiesta que ha terminado por convertirse en un juego de niños (el famoso "truco o trato" estadounidense) y, en España, una fiesta de disfraces (creo que la tradición de pedir caramelos todavía no está muy instalada aquí).

Respondiéndome a mí mismo en la pregunta de antes: los medios de comunicación mantienen, a mi juicio, una posición ambigua al respecto. O quizás, más que ambigua, inteligente. Por un lado, tienen en cuenta las tradiciones autóctonas: se suele hacer mención a los dulces típicos, a las visitas a los cementerios, los oficios religiosos, etc. Y por otro, cada vez más cubren la forma en que los españolitos estamos descubriendo los encantos de Halloween: la venta de disfraces, las fiestas especiales, la programación "terrorífica", etc. Y digo que es inteligente por dos aspectos: uno, porque siempre he creído que las tradiciones y la cultura ajenas, si no son malas, no hay por qué rechazarlas por el mero hecho de "no ser nuestras". Siempre respetando lo nuestro, no es nada malo asumir y probar algo de lo ajeno (aunque, ciertamente, la cultura anglosajona nos inunda por todas partes, así que más que "algo" es "algo más"). Y segundo, porque a un sistema económico al que le interesan el consumo por todas partes, le sería estúpido renunciar a alguna de ellas: los artesanos y los floristeros hacen su agosto durante estos días, igual que las tiendas de disfraces o los establecimientos de ocio. El mensaje a emitir es simple: podemos (y, casi, debemos) comprar flores para nuestros difuntos para mantener nuestra arraigada celebración; pero también podemos abrirnos y comprar disfraces, ver películas o celebrar el divertido Halloween. Dos fiestas que se complementan perfectamente; una de ocio y la otra de solemnidad.

Así pues, no nos dejemos engañar. Por mucho que algunos intenten evitar Halloween, estamos condenados a entendernos con las calabazas de ojos huecos. Y por mucho que aborrezcamos ir al cementerio, muchos se sentirán culpables si no van ese (y no otro) día del año a honrar a sus difuntos. Al final todo es más de lo mismo: tradición = negocio.
NOTA: la imagen es de la película Nosferatu. Un clásico del cine mudo que siempre es un placer ver, sobre todo en Halloween...

28 oct. 2010

Algunas TVs presumen de beneficios... mientras el número de periodistas parados bate récords


Luego dirán que son malos tiempos para el negocio audiovisual, para el periodismo y para los medios de comunicación en general. Llevamos meses -y años, incluso- escuchando noticias sobre los despidos en medios como Abc-Vocento o El Mundo-Unidad Editorial. Empresas con una larga trayectoria como Zeta o la cadena de emisoras Cope no atraviesan ni mucho menos sus mejores momentos. Los datos son desalentadores: 6.500 periodistas en paro, según PR Noticias. Muchas voces han aludido incluso al "fin del periodismo", y la escasez de trabajo y sobreabundancia de licenciados en Periodismo (a los intrusos ya ni los cuento y, cuando hablo de intrusos, no me refiero ni mucho menos a Belén Esteban, si no a los sobrinitos o amiguetes que ocupan tantos puestos) dibujan un panorama oscurísimo para los que queremos empezar en esta apasionante profesión. Sin embargo, como de si de una excepción luminosa se tratara, las dos principales cadenas privadas del país, Antena 3 y Telecinco, han obtenido en los últimos nueve meses enormes beneficios, tal como publica hoy Vertele.com. Todo ello pese a la fragmentación de audiencias en televisión, a la irrupción de la TDT, a la competencia de Internet y a mil problemas más de los que continuamente se quejan los empresarios.

En concreto, la cadena de Planeta, si bien ha ido perdiendo audiencia mes a mes, ha conseguido obtener un 231% más de beneficios con respecto al mismo periodo del año anterior, lo que se traduce en un beneficio neto de 62,6 millones de euros en los primeros nueve meses del 2010, en comparación con los 18,9 millones del año pasado. Telecinco, por su parte, ha obtenido un 48,3% menos de beneficios, aunque sus datos siguen en números verdes: 32,16 millones de euros netos en los primeros nueve meses. No está nada mal.

¿Dónde va a parar ese dinero? Está claro que a crear nuevos productos, invertir, seguir creciendo, etc. Pero... ¿por qué no invertir en plantilla? Las TDTs están vacías de contenido propio y en la calle hay miles de periodistas dispuestos a innovar desde esas plataformas. En lugar de expandirse (el grupo Planeta sigue comprando empresas, como lo demuestra la adquisición del 50% del Círculo de Lectores a Bertelsmann o los proyectos para obtener licencias televisivas en Latinoamérica), ¿por qué no apuestan por mejorar los recursos humanos de los que ya disponen y crear nuevos puestos de trabajo? ¿Por qué en lugar de presumir en sus propios medios de sus millones de euros-como publica La Razón, diario del grupo Planeta-no presumen de los nuevos empleos que podrían crearse con ellos? Son preguntas que me hago a mí mismo desde mi enorme ignorancia y desconocimiento de los temas económicos. Pero siempre he creído que, si una empresa obtiene beneficios, ¿por qué no ampliar su plantilla y así su calidad, cantidad e influencia? En fin... preguntas que se hace a sí mismo un licenciado en paro y con cierto odio al mundo y al dinero...

26 oct. 2010

Y ahora... guerra de datos


Primera batalla en la guerra de tv movies entre Antena 3 y Telecinco. Si durante semanas las dos mayores cadenas privadas del país han movido sus productos (Hispania, de 8 episodios y Felipe y Letizia, de 2) como si de una partida de ajedrez se tratara, anoche asistimos al primer cara a cara entre Viriato y los Príncipes de Asturias. El resultado: Hispania, con 4.768.000 de espectadores y un 22,7% del share, supera en medio millón a Felipe y Letizia, que consigue un 20,9% y 4.270.000 espectadores.

Pero este primer combate no acaba ahí. Si bien Hispania ha conseguido mejores críticas, y Telecinco lideró la noche con la programación complementaria sobre los Príncipes (en la llamada "La noche de los Príncipes", que incluye la tv movie, un reportaje sobre la transformación de Letizia y un Hormigas Blancas sobre don Felipe), ambas cadenas, cual partido político después de unas elecciones, se atribuyen el triunfo a sí mismas. Una carrera por erigirse líder de la noche que se puede apreciar acudiendo a sus respectivas páginas webs. Antena 3 lleva a primera plana de su portal el titular "Hispania se impone a Felipe y Letizia", y destaca las "legiones de fans en las redes", aludiendo a su éxito en Facebook o Twitter, además de mostrar en imágenes la favorable crítica y la expectación mostrada por los principales medios de comunicación españoles (con capturas de El Mundo, Público, Vertele.com, El Semanal Digital, etc.). Por su parte, en los informativos de las 15 horas -como ya nos tienen acostumbrados cada vez que quieren autopromocionar sus productos-, han insistido en el liderazgo de su serie y en el revuelo causado en Internet. Una posición, dentro de esta "guerra sucia de series" -como califican desde algunas páginas- en la que Antena 3 presume de lo suyo y no critica excesivamente al adversario, como sí hace -¡qué sorpresa!- Telecinco.

En la sección
Telemanía de la web de Telecinco, la cadena de Mediaset deja claro el ideario competitivo y pisa-cabezas de la empresa: "Telecinco saca 7 puntos a A3, que quita la publicidad a ‘Hispania’ para salir en los diarios", y subtitula "Con un 18,4%, Telecinco logra la mayor ventaja en lunes de los dos últimos años sobre Antena 3 (12,5%), que se 'comió' más de 350.000 euros al estrenar su serie sin 'spots'". Una noticia en la que insisten en el supuesto fracaso de Antena 3 por la forma en que "blindó" el estreno de Hispania, jugándose el lunes para perderlo. Como hace la cadena rival, Telecinco asegura que "Letizia" fue trending topic durante la madrugada de ayer (es decir, uno de los 10 nombres más buscados en las redes sociales a nivel mundial), proclamando a Facebook y Twitter "felipeyletizistas". Obviando, sin embargo, que la página de Hispania en Facebook tiene más de 16.000 seguidores y la de FyL, poco más de 200.

En definitiva, no se trata sino de un capítulo más en un enfrentamiento entre las cadenas de Mediaset y Planeta que sigue in crescendo, tras la prohibición reciente de que Telecinco utilizara más el apelativo "cadena triste" para referirse a Antena 3, la contraprogramación, el robo de entrevistados estrella y un sinfín de choques más. Un conflicto en el que se ponen de manifiesto las estrategias de cada una de las cadenas. La cadena presidida por José Manuel Lara Bosch machaca con sus promos y grita a los cuatro vientos su liderazgo, mientras que la de Paolo Vasile no tiene escrúpulos en atacar a la rival. Prueba de ello es el catálogo de noticias sobre fracasos que Telecinco (a través de su sección Telemanía) dedica a Antena 3 para regocijarse en la caída de audiencia de ésta, con titulares "tan objetivos" como "Le sale el tiro por la culata rematar a la princesa de Éboli" o "El menú de Arguiñano se enfría".
Seguiremos atentos a esta guerra televisiva...

19 oct. 2010

A3 y Telecinco siguen jugando al ajedrez con sus tv movies


Si en la anterior entrada comentaba que Telecinco y Antena 3 se habían enzarzado en una guerra de mini series, cuyas armas eran las esperadas Felipe y Letizia e Hispania, respectivamente, hoy asistimos a un capítulo más. Como si de un ajedrez se tratara, las dos cadenas están moviendo sus tele filmes para pisotearse la una a la otra. La cronología de este conflicto es la siguiente:

- 13-14 de octubre: Antena 3 anuncia que estrenará su producción más ambiciosa en el prime time del miércoles 20. Justo la franja horaria que hasta esa semana ocupa Tierra de Lobos, otra de las ambiciosas propuestas de Telecinco que se ve menguada por el final de El Internado (otro movimiento estratégico de Antena 3 para dañar a Telecinco, que adelantó el final del lunes 18 al día 13). La cadena de Mediaset, por su parte, decide guardarse en el bolsillo su serie sobre forajidos -tras el descenso de audiencia- sin anunciar la fecha en que continuará, para resguardarla así del posible éxito de Hispania.

- Horas después...: Telecinco contraataca programando para el miércoles 20 otra de sus grandes apuestas de la temporada, Felipe y Letizia. Se anuncia además el especial Hormigas Blancas sobre el Príncipe para el lunes 18, que sí se emitió anoche.

- Fin de semana del 15-17 de octubre: si durante todo el fin de semana los diferentes portales sobre televisión y otros medios se habían hecho eco del enfrentamiento entre los romanos de Hispania y la edulcorada historia de amor de los Príncipes de Asturias, Antena 3 empezaba la semana anunciando que "levantaba" Hispania de su particular tablero de ajedrez, y en su lugar colocaba a La princesa de Éboli. Durante unas horas no se conoce dónde se ubicará Hispania; hasta que por Internet y a través de las propias promociones de la cadena, se hace público que la serie de romanos se emitirá finalmente el lunes 25 de octubre.

- Martes 19 de octubre: apenas unas horas después de conocerse la nueva ubicación de las mini series de Antena 3, Telecinco vuelve a perseguir a Hispania ubicando la tv movie sobre los Príncipes en el prime time del lunes 25. Entre sus pretensiones, seguramente, empañar el estreno de la superproducción de Antena 3 y, quien sabe, cierto temor a que la segunda parte de La princesa de Éboli desluzca la suya propia este miércoles. Una producción, la protagonizada por Belén Rueda, que anoche consiguió un nada despreciable 16,4% de share (teniendo en cuenta que la media de Antena 3 se mueve en un 13%) y que si mantiene fiel a esta audiencia podría arrebatarle el trono a los mismísimos Príncipes de Asturias (aunque, es de suponer, los espectadores de una producción de tintes históricos no serán los mismos que los de otra con tintes telenovelescos).

Así las cosas, todavía no se sabe si Antena 3 volverá a mover Hispania y, si lo hiciera, si Telecinco volverá a jugar con sus príncipes. Lo que sí se sabe es que mientras Antena 3 hizo su jugada de contraprogramación dentro de las reglas, Telecinco podría tener que pagar 500.000 euros de sanción por no comunicar sus cambios al Ministerio de Industria con al menos tres días de antelación. Toda cadena tiene la obligación de enviar sus programaciones al gobierno con al menos tres días de antelación; el Ministerio se encarga, posteriormente, de comprobar que se ha emitido lo que estaba previsto. De no ser así, se abre una incidencia y se piden explicaciones a la cadena. Si la cadena no tiene explicaciones justificables (problemas técnicos, asuntos de gran interés como un atentado, etc.), se abre un expediente cuya sanción puede ser de entre 100.000 euros (si es leve) o 500.000 si es grave. El espectador, si se siente engañado, también puede denunciar la contraprogramación ante la Subdirección General de Medios Audiovisuales.

La pregunta ahora es: ¿cuándo se acabará esta inédita partida de ajedrez entre las tv movies de Antena 3 y de Telecinco? ¿Cuándo se emitirán definitivamente? Quién sabe...

18 oct. 2010

Príncipes, princesas y romanos: la nueva guerra de Antena 3 y Telecinco


Resulta extraño ver cómo después de varias semanas en las que las dos grandes cadenas privadas de televisión del país -Telecinco y Antena 3- se han visto saturadas del circo y la chabacanería de Belén Esteban y Cía., ahora asistamos a toda una pugna por las miniseries o tv movies. Producciones con, en mayor o menor medida, presupuestos dignos de la gran pantalla que quizás no sean tan rentables económicamente como otros programas de menor factura (léase "Sálvame", "DEC", reportajes callejeros, etc.) pero que sí suponen cierta rentabilidad en imagen.

La piel azul, No soy como tú (no aguanté ni 10 minutos de este aburridísimo drama vampírico), 20-N: Los últimos días de Franco (con el recientemente fallecido Manuel Alexandre), Raphael, Adolfo Suárez, el presidente; El Castigo, o Días de Luz han sido algunas de las tv movies producidas y emitidas por Antena 3. Mientras que Telecinco, en su línea de corazón y sentimentalismo, ha conseguido resultados desiguales con mini series como La Duquesa, Paquirri, Alfonso: el príncipe maldito (estas tres con buenos datos de audiencia), La ira, El Pacto, Inocentes o Vuelo IL8714 (esta última, pese a la polémica y la cansina promoción, un auténtico fracaso). Temáticas, audiencia y nivel técnico aparte, lo cierto es que estas tv movies demuestran la salud de la ficción española en televisión en contraste con el endogámico y variable poco éxito del cine español en las carteleras.

Precisamente esta semana Telecinco y Antena 3 se enfrentan con algunos de sus productos más ambiciosos. Esta misma noche se estrena La princesa de Éboli, producida por Antena 3 y Notro Films, que cuenta en su reparto con Belén Rueda, Hugo Silva o Michelle Jenner (de nuevo Antena 3 utiliza a una de sus más empalagosas y explotadas parejas ficticias, aunque esta vez no vivirán ningún romance juntos...). Supongo que, visto el éxito de Los Tudor en TVE1, a algún guionista avispado se le ocurrió que en la historia de España había personajes y aventuras tanto o más apasionantes que los de la corte del inglés Enrique VIII que pudieran protagonizar su propia película.




Pero si hay una producción que ha levantado expectación, esa es Hispania: la leyenda, de Bambú Producciones y cuyo estreno se había anunciado para el miércoles 20. Telecinco, para evitar que los romanos atacaran su fortaleza belenista, relevó temporalmente otra de sus grandes producciones, la serie Tierra de Lobos (en descenso de audiencia), y programó Felipe y Letizia: una historia de amor, su apuesta de esta temporada. Un movimiento que ha provocado hace sólo unas horas que Antena 3 haya contraprogramado el segundo capítulo de La Princesa de Éboli para el miércoles, quizás por temor a que la película de Telecinco desluzca el esperado estreno de Hispania, reservándolo para otro día.
Con un importante presupuesto (por más que lo busco, ningúna página detalla la cantidad exacta), Hispania espera convertirse en la primera gran superproducción de romanos "made in Spain", y de nuevo recurre a un capítulo de la historia de nuestro país (aunque supongo que dramatizada, edulcorada y heroizada) para llevarla a la pequeña pantalla. Roberto Enríquez, Jesús Olmedo, Lluís Homar, Juan José Ballesta y Ana de Armas son algunos de los miembros del reparto.

Héroes romanos y princesas imperiales que tendrán que vérselas con los mismísimos Príncipes de Asturias. El miércoles 20 de octubre Telecinco estrena Felipe y Letizia: una historia de amor (título ñoño donde los haya). Producida por Brutal Media, con la participación de Amaia Salamanca, Fernando Gil, Juanjo Puigcorbé y Marisa Paredes, pretende relatar el romance y posterior boda de los Príncipes. Aunque, como se puede prever gracias a las promociones de la cadena, la historia estará "remasterizada" al gusto de las telenovelas. Lo peor de una película de estas características en Telecinco es que servirá de excusa para retroalimentar sus propios programas del corazón (es decir, sus 10 horas diarias de programación) despertando de nuevo polémicas y sacando trapos sucios del Príncipe, de Letizia, del abuelo taxista y de la prima solterona de Cuenca. Una promo-alimentación de contenidos a la que ya nos tiene acostumbrados la cadena de Vasile.

Por venir quedan todavía muchas tv movies. Especialmente alto es el número de producciones de este tipo por parte de TVE (y precisamente cuando aún hay dudas sobre su financiación): Clara Campoamor, sobre la mujer que consiguió la aprobación del voto femenino en España; Tres días de abril, sobre la caída de la monarquía de Alfonso XIII y la instauración de la II República; La Conspiración, un retrato del general Mola y el golpe de Estado de 1936; El ángel de Budapest, basada en el diplomático Ángel Sánz Briz, al que se bautizó como "el Schindler español" por su ayuda a los judíos durante la II Guerra Mundial; Objetivo Carrero, sobre al atentado de Carrero Blanco; el secuestro y liberación de Ingrid Betancourt en Operación Jaque; o la biografía del político vasco Mario Onaindia en El precio de la libertad. Y, sin duda, una de las más esperadas: Isabel, mi reina, un repaso a toda la vida de la reina católica que, pese a anunciarse hace ya casi un año, no se prevé que comience el rodaje hasta finales de año, después de que la Corporación pública apruebe los presupuestos para una superproducción que espera situar a la cadena a la altura de la BBC. Una coproducción de Isla Producciones (La pecera de Eva) y Diagonal TV (Amar en tiempor revueltos), y por el momento poco más se sabe.

Esperemos que no sea una moda pasajera y las televisiones, tanto privadas como públicas, se acostumbren a ofrecer al público algo de calidad, que suponga un esfuerzo y dé trabajo a quien se lo merece y no a buitres y personajes de quinta fila que invaden la TV. Siempre será mejor que las cadenas contraprogramen y luchen por ofrecer la mejor tv movie, a que se enfrenten por entrevistar a personajillos, amantes y ladrones.

3 oct. 2010

Para estar informado de quién nos informa: prnoticias.com












Ya hace tiempo que conozco esta página (desde que la consulté varias veces para la asignatura de Estructura de la Información, una de las más útiles y atractivas de la carrera de Periodismo), pero como aconsejaba la insigne Aurora Labio -profesora de dicha asignatura-, la estructura informativa evoluciona constantemente. En PR Noticias (no sé si el portal en sí pertenece a algún grupo de comunicación, pero lo dudo) informan de forma bastante neutral de la evolución de las audiencias, de las pérdidas y ganancias, de los bailes de propietarios, de demandas, acciones y todo lo referente a quién y qué hay detrás de los medios de comunicación. Una página útil para estar informado de quién nos informa.

Chávez contra una periodista



Por todos es conocido el poco respeto que Hugo Chávez tiene a los medios de comunicación y a los periodistas. En este caso, el presidente de la república bolivariana de Venezuela ataca y humilla a una periodista por haberle preguntado sobre los votos que puede obtener la oposición y el reparto de los diputados en Venezuela. "Pregunta gelatinosa", "sin fundamentación", "tú ignoras lo que aquí pasó" fueron algunos de los calificativos con los que, finalmente, evadió las preguntas.

29 sept. 2010

La huelga general y el humo de los sindicatos


Hoy he vivido, informativamente hablando, mi primera huelga general. La última que recuerdo es aquella de 2002 en la que se luchaba por anular el "decretazo" de Aznar, y que básicamente sirvió para que entre las clases y la visita a Port Aventura de fin de curso (el último curso que estaba en Mataró, por cierto), tuviera un día de descanso. Esta ha sido diferente: sabía los motivos (explícitos e implícitos) de la huelga -y, por tanto, tenía mi propia opinión-, he salido a la calle y, lo mejor, me ha tocado cubrirla desde la óptica del periodista (y, todo sea dicho, desde la onírica posición del becario en prácticas -no remuneradas- que se cree por un día un periodista auténtico... ¡dejadme soñar!). Desde mi escasa práctica en una profesión que se nutre de los discursos y enfrentamientos entre políticos de todo tipo, me he dado cuenta de la calaña moral de los que se erigen portavoces del pueblo y, más que nunca, de los sindicatos y de una parte de la sociedad que engaña y/o se engaña a sí misma con falacias, cuentos, promesas y, en definitiva, humo.

El origen de la huelga ya me parece lo suficientemente sospechoso. Comisiones Obreras y UGT no se han hartado de decir desde que la convocaron que la movilización iría en contra de la reforma social y en defensa de los trabajadores en un contexto tan crítico como el actual: crisis, recortes sociales, paro, etc. Primera pregunta: el día que, el pasado mes de abril, Zapatero anunció la reforma laboral, ¿es cuando aparecieron los 4 millones de parados de España? Cualquiera que se haya mantenido al tanto de la crisis, sabrá que comenzó, como mínimo, en 2008. Dos largos años le han hecho falta a los "defensores de los trabajadores" para darse cuenta de que algo fallaba en el país y que era necesario movilizarse. Mientras, el presupuesto de esas corporaciones gigantes llamadas sindicatos crecía y crecía.

Llamadme conspirativo (adjetivo que se le escupe a cualquiera que dude de la versión oficial), pero al final el que sale beneficiado de todo esto es el presidente del Gobierno (a parte, por supuesto, de CCOO y UGT). La lógica que podría extraerse de estos meses atrás sería la siguiente: a) Zapatero, ante la crisis, se ve obligado a actuar de forma antisocial, contra sus principios; b) los sindicatos, que han comido de la mano del presidente durante sus legislaturas, tienen que hacer algo, pues de ello depende su imagen pública y también la de Zapatero -para que no fuese demasiado evidente la simbiosis gobierno-sindicatos-; c) en una teatral huelga general, CCOO y UGT desafían a "su" presidente, que con esta revuelta social demuestra la "obligatoriedad" desde arriba (Unión Europea) de tan impopulares medidas y que los sindicatos no le eran tan adictos como parecía. ¿Víctima? ¿Salvador? ¿Neoliberal? Las interpretaciones pueden ser muchas.

Pero si algo me enerva es la facilidad que tienen los sindicatos para mentir. "Hoy empieza un día en el que la situación de los trabajadores mejorará". Con más o menos estas palabras ha cerrado la manifestación el delegado de CCOO de Córdoba, Rafael Rodríguez. Lo peor es que había varios millares de personas que aplaudían y asentían sus palabras. ¿Mejoras? ¿Ellos lo van a conseguir? ¿Por qué han esperado tanto tiempo para iniciar esta nueva etapa? A los trabajadores les han prometido menos precariedad; a los jóvenes, más empleo; y a los ancianos, más pensiones. ¿Cuándo vendrá ese día? Considero un auténtico insulto a los 4 millones de parados, a los jóvenes que se lanzan al mundo laboral y a los jubilados que apuran hasta el último céntimo a fin de mes que un grupo de personas que vive de la palabrería, los mítines y las ruedas de prensa se ensalce poseedora de la llave que mejorará la situación de España a partir de hoy. Que se vayan realmente a la calle, se dejen de piquetes, enfrentamientos y amenazas, y ayuden a los trabajadores. Del mismo modo, que vayan a Moncloa y le den la receta del éxito al presidente, que falta le hace. Y sobre todo, que defiendan al trabajador día a día, y que no lo empleen sólo como arma arrojadiza contra el gobierno en el día en que les interesa lavar su imagen y perpetuar su papel social cada vez más inútil y comprado. "Así, no". Y ahora, tampoco.

21 sept. 2010

Otoño

Resulta extraño. Toda la vida detestando este periodo del año, con su descenso de las temperaturas (todo lo que pueden descender en un septiembre cordobés...), su aire melancólico y, sobre todo, con el regreso al colegio, instituto o Universidad; y cuando ya no lo tengo que hacer... ¡sorpresa! Lo echo de menos. No es que me guste eso de volver a madrugar (aunque, he de reconocerlo, he madrugado poco durante la carrera gracias al turno de tarde del que he gozado los cinco años) ni de volver a cargar con libros y profesores (hay algunos con los que se carga, desde luego). Pero al menos sabía lo que había: finales de septiembre, vuelta a las clases, saludos y besos, preguntas sobre el verano y, al fin y al cabo, volver a sentarte con esas personas que cayeron casualmente a tu lado en una incómoda banqueta y que poco a poco han ido formando parte de tu vida. Rutina, en definitiva, que te mantiene dentro de un orden y a la que acabas por acostumbrarte e, incluso, termina gustándote.
Pero este fin de verano y comienzo del otoño no será igual. En primer lugar, por las dudas. Dudas sobre el futuro, sobre qué he hecho, qué quiero hacer y, en resumidas cuentas, sobre qué va a ser de uno mismo. Másters, trabajos, idiomas, huelga general anual o iniciarme en la apacible vida de ermitaño son algunas de las muchas opciones que barajo y que siguen sin cuajar en mi desconcertada mente.
En segundo lugar, porque haga lo que haga ya no será "una vuelta", sino una "salida", algo nuevo que iniciar, con todo lo bueno y lo malo que eso conlleva. Como ya dije en otra entrada -y en otro de mis momentos maniático-paranoico-obsesivo-melancólico- también supone dejar atrás a muchas de las amistades de la Universidad. Sí, es cierto que quien se lo propone puede seguir manteniendo a los amigos de siempre (que me lo digan a mí, que acumulo pocos pero buenos amigos en Mataró, Arjona, Córdoba y, espero, Sevilla), pero el contacto no será el mismo ni en calidad ni en cantidad.
Y en tercer lugar -pongámonos solemnes- porque supone quizás el cambio más importante en la vida de un individuo: el paso de estudiante a la vida laboral. Quizá no se produzcan grandes cambios vitales con el paso de una a otra cosa. Pero el fin de la etapa formativa (si es que acaba ya) supone el precalentamiento para lo que será nuestro modo de vida de aquí a la jubilación (que si sigue así la cosa, será allá por 2060): trabajar, trabajar y trabajar. Dicho de otro modo: buscarse las habas por uno mismo. Y el periodismo no es precisamente la profesión que te permita comprarte las habas más caras del mercado (aunque, seguramente, sí cocinarlas con más gracia que ninguna).

En fin, creo que debo dejar ya de comerme la cabeza. Por cierto, me he autofustigado durante varios minutos por no haber escrito nada durante el verano. Aún así, las visitas a La Trastienda se han mantenido estables y hace tiempo que se superó el umbral de los 2.000 visitantes. ¡Gracias a todos! Seguid firmando por la mujer iraní condenada a la lapidación; sus hijos lo siguen pidiendo y parece que ese país "tan" democrático, plural e igualitario que es el Irán de los ayatolás está cediendo un poco.

23 jul. 2010

Firma para evitar su lapidación

Sakineh Mohammadi Ashtiani, madre de dos hijos, está presa desde 2005. En mayo de 2006 fue condenada a recibir 99 latigazos por mantener una "relación ilícita" con dos hombres. Con posterioridad, fue declarada culpable de tener una "relación extramatrimonial" y condenada a morir por lapidación.

Desde la página web de Amnistía Internacional se pueden dejar firmas contra la lapidación de esta mujer iraní. Un país, Irán, en el que se vulneran los derechos humanos constantemente. No sé muy bien qué influencia tienen las firmas en las decisiones de la Justicia de un país que parece ir para atrás... Pero al menos en casos anteriores sí se evitó la condena a muerte de otras mujeres por similares "delitos". Este es el link de AI:

http://www.es.amnesty.org/actua/acciones/iran-lapidacion-mujer/firma/1/

Otras plataformas de apoyo a la iraní:

http://freesakineh.org/
http://www.laregledujeu.org/

20 jul. 2010

Miró

Siempre ha estado ahí. Las pinturas de Joan Miró forman parte de mis recuerdos de la infancia (aunque no las entendiera) y por eso, ahora que no sé qué subir al blog, subo simplemente una de sus obras: "El pez cantor". De paso, invito a pasar por la web de la Fundación Joan Miró (yo también la voy a ir descubriendo) y a conocer un poco más de este catalán universal.

19 jul. 2010

Córdoba 2016: hacia la Capitalidad Cultural

Ocho años han pasado desde que Córdoba se propusiera convertirse en Capital de la Cultura Europea en el año 2016, cuando una ciudad española ostente ese título. Un nombramiento que supondría todo un bálsamo para el turismo de la ciudad, que tiene entre sus males endogámicos la escasa pernoctación de los turistas que, hospedados en Sevilla o Granada, visitan Córdoba para escasamente un día. Una jornada en la que sólo les da tiempo a ver la Mezquita-Catedral y alguna que otra calle de la Judería. La Capitalidad Cultural de 2016 permitiría la promoción de sus museos (desde el Arqueológico al Julio Romero de Torres), de otros barrios y otro tipo de arquitectura, de la gastronomía cordobesa y de tantos otros elementos que hacen de Córdoba una ciudad especial. Además de servir de impulso, como unos Juegos Olímpicos, para las infraestructuras necesarias en la ciudad.

Córdoba fue la primera ciudad candidata, pero tras ella se han presentado otras muchas con un innegable valor cultural: Málaga (con el punto fuerte en las infraestructuras y el turismo), Cáceres, Alcalá de Henares, San Sebastián, mi apreciada Tarragona, Oviedo, Santander, Cuenca, Murcia, Segovia, Zaragoza, Burgos y Las Palmas de Gran Canaria. La baza con la que cuenta Córdoba es el apoyo popular y, por supuesto, su legado histórico. Pero las autoridades no se deberían dormir en los laureles... Entre septiembre y octubre las candidatas pasarán el primer corte... Y antes de 2012 se sabrá quién es la vencedora.

Si queréis mostrar vuestra adhesión, sólo tenéis que rellenar unos datos en estas páginas:
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La página web oficial de la candidatura de Córdoba 2016. (con un carácter más oficial)
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La página web oficial de todas las candidatas españolas. (con un carácter más de encuesta)

Aquí os dejo el video promocional de la candidatura (creo que oficial). Es bastante largo, pero tiene unos planos y una calidad de cine.
También iré actualizando el blog con las principales novedades de la candidatura y con muestras del inmejorable patrimonio de "mi ciudad de adopción".


14 jul. 2010

"Adiós" al director de "¡Hola!"

La verdad es que nunca había indagado nada sobre quién o quiénes había detrás de la revista ¡Hola!, una de esas publicaciones consideradas un "género menor" pero también de las pocas iniciativas españolas que han traspasado con éxito las fronteras de España. Hoy mismo, clickeando por las webs de varios periódicos, he podido saber que su propietario y director, Eduardo Sánchez Junco, ha fallecido dejando tras de sí una empresa que, bajo el nombre Hello!, opera -a parte de en España- en Reino Unido, Grecia, Rusia, Turquía, Emiratos Árabes, Tailandia, Filipinas o Brasil. Se suele decir con cierto humor y burla que España ha exportado al mundo los Chupa-Chups, el Cola-Cao, el futbolín, la fregona y la revista ¡Hola!. Pero lo cierto es que, sin dudar de la utilidad de los otros inventos nacionales, esta publicación fundada en los años 40, por vana o superficial que pueda llegar a ser, es de las pocas aportaciones realmente influyentes que nuestro país ha ofrecido a la prensa internacional. Así que aquí dejo una breve reseña sobre la interesante vida de este editor palentino, que ha recibido varios premios por su trayectoria, publicada hoy por el diario ABC.

11 jul. 2010

Manifiesto en Defensa del Orden Constitucional


Ante los ataques que está recibiendo un órgano básico como el Tribunal Constitucional por parte de los que quieren una democracia (ya de por sí bastante defectuosa) controlada por aspiraciones y ambiciones políticas, el partido Unión Progreso y Democracia redactó este manifiesto para leerlo frente a la sede del TC este pasado sábado 10 de julio. Aquí lo dejo.

La principal diferencia entre la democracia y cualquier otro sistema político es que la primera se funda en un orden constitucional que garantiza a los ciudadanos sus libertades básicas y su igualdad ante las leyes. La Constitución es la clave de bóveda del edificio legislativo que desarrolla y ordena derechos y obligaciones que deben ser iguales para todos. Por eso atacar la Constitución vaciándola de contenido y debilitando su carácter de ley de leyes, es atacar la libertad, la igualdad y la propia democracia.

En estos últimos años los ciudadanos españoles estamos padeciendo una erosión constante de nuestro orden constitucional, y por tanto de nuestras libertades y de nuestra igualdad ante la ley. Nada hay más frágil que la democracia, cuyo mantenimiento y mejora exige de todos una vigilancia constante y comprometida. Resulta intolerable que los propios gobernantes elegidos para defender el orden constitucional sean quienes más empeño ponen en convertirlo en un caos sin sentido.

10 jul. 2010

La bandera, el Mundial y el Estatut

¿Ha conseguido el Mundial de Fútbol extraer el patriotismo que, por vergüenza o complejos del pasado, los españoles nos hemos empeñado en esconder?

El regreso...


¡Tranquilos! Hago saber a los ¿3? visitantes que van entrando cada día a LA TRASTIENDA que... ¡el blog no está muerto! Llevo casi dos meses sin escribir nada en él, pero ya he regresado y espero que con más ganas que nunca. He tenido motivos de peso para dejar a un lado este blog y a su masiva audiencia (ironía), sobre todo los relacionados con los exámenes de junio y el final de la carrera. Así que espero que en verano, tanto como a lo largo del año, vayáis entrando para echar un ojo a mis entradas y, de paso, comentar. ¡Buen verano a todos!

(Y ya sabéis, si alguien necesita a un periodista recién titulado y con ganas de trabajar -preferentemente cobrando algo...- aquí estoy yo).

13 may. 2010

Y luego llaman telebasura a los demás...

Poca información voy a aportar en esta entrada; únicamente un vídeo. No creo que haga falta comentar prácticamente nada porque cada uno puede sacar sus propias conclusiones. Así se comporta un adulto, en directo, en la tele, humillando a un indigente que no entiende su idioma para ganarse a la audiencia y para hacer un humor de lo más desagradable. Y son los mismos que hacen "televisión de calidad", que menosprecian otro tipo de géneros periodísticos, y que son el modelo a seguir de su, a veces, aborregada audiencia. Y lo peor no es que sea el periodista el que lo hace, sino el resto de gente del vídeo el que lo disfruta y, seguramente, otros tantos en sus casas que se rieron y se identificaron con ese trato a un mendigo. A la prensa del corazón, desde luego, le falta ética; a esta gente, corazón.

22 abr. 2010

Sant Jordi: una leyenda universal

El día 23 de abril, en Cataluña -y Aragón, Castilla y León, Cáceres, Valencia, La Rioja y Castilla-La Mancha-, es el día de Sant Jordi, una jornada ("diada") para la que la tradición manda que el amante entregue una rosa a su doncella y ésta le devuelva un libro como regalo. Pero, lejos de la tradición de rosas, libros y dragones, Sant Jordi (cuyo origen humano es San Jorge de Capadocia) es una figura simbólica que va más allá de Cataluña, España e incluso del cristianismo. El caballero Jorge matando al dragón y liberando a la princesa es un icono venerado por las tres grandes religiones monoteístas: cristianismo, judaísmo e islam. Un mártir legendario cuya simbología está mucho más presente de lo que parece en escudos, patronazgos, cuentos infantiles, fortalezas, templos, etc.

Publicidad con causa

Muchos de vosotros ya lo habréis visto (está en infinidad de blogs), pero yo lo he descubierto hoy y me ha encantado. Demuestra que la publicidad también sabe utilizar su ingenio y creatividad para buenas causas. Fue reado para la campaña Sussex Safer Roads Partnership.

21 abr. 2010

El periodista y el empresario: la carta de Ansón a Lara


La carta ya tiene unos añitos y, seguro, muchos de vosotros ya la tenéis más que vista. Pero yo la he leído hoy y no deja de sorprenderme, por el doble sentido que se le puede sacar a todo. Luis María Ansón parece demostrar principios ideológicos sobre su actividad periodística, a diferencia de muchos otros periodistas y empresarios de la comunicación. Como afirma, le resulta contradictorio trabajar en La Razón, con sus valores conservadores, monárquicos, españolistas y religiosos, y pertenecer al mismo grupo que acababa de comprar el diario independentista catalán Avui. Hasta ahí es lógico.

Sin embargo, no creo que lo ideológico fuese el único motivo; a juzgar por sus palabras, no cesa en repetir que fue él quien fundó el diario La Razón; que fue él quien aupó a José Manuel Lara y el grupo Planeta al éxito en Antena 3 y Onda Cero después del fracaso de Quiero TV; y, en última instancia, que José Manuel Lara no le vendiera su participación en La Razón. Esto es quizás lo más destacable: seguramente en base a razones ideológicas (impedir que La Razón y Avui fueran "hermanos" dentro de Planeta) Ansón parece empeñado en querer hacerse con las acciones de Planeta en La Razón, por las que ofrece un 10% más de su valor. ¿Principios ideológicos o interés económico?

13 abr. 2010

Eutanasia para series de televisión

El declive de series como Los Hombres de Paco, Acusados, Hospital Central y otras series que los programadores se empeñan en alargar hace pensar en si para algunas de estas producciones no sería mejor una muerte digna, un fin cuando todavía están en la cresta de la ola. Hay numerosos casos tanto de esa prolongación agónica como de un punto y final digno.

Desgraciadamente nos encontramos más del primer caso. Por citar sólo algunos que la memoria me permite recordar, son destacables los finales de Compañeros, Policías, El Súper, Al Salir de Clase, Un Paso Adelante, Ana y los Siete, El Comisario, Herederos, etc. Lista a la que, previsiblemente, se le unirán dos veteranas como Hospital Central y Los Hombres de Paco. La decadencia de estas series se produjo tanto por audiencia como por contenidos; de hecho, en algunos casos, aunque parte del público siguiera siendo fiel, el argumento se retorcía en sí mismo de dolor y agonía.

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